La verdad me puse a pensar mucho si realizar este escrito o no, pues se teme a ser tachado como un “homofóbico” si se opina en contra de las personas pertenecientes a la comunidad LGTBI, y es lo que se ha evidenciado en las múltiples problemáticas en las cuales se vean inmersas personas pertenecientes a esta comunidad. Vale la pena resaltar que este artículo de opinión no es para señalar ni atacar a este grupo de personas, pues cada quien tiene derecho a pensar de diferente manera, de este mismo modo no todo el mundo debe aceptar la manera de pensar del prójimo.
Últimamente hechos ocurridos como el del centro comercial Andino de la ciudad de Bogotá que es triste de cierta manera porque nadie tiene que ser agredido ni física ni verbalmente, cosa que se puede notar en los vídeos en los cuales se registra una agresión por parte del hombre en contra de esta pareja, han causado gran impacto en la sociedad, pero algo que logró alarmar mi atención fue como los medios de comunicación se han encargado de propagar de cierta manera este tipo de noticias sin conocer el contexto y además sin lograr atender las versiones de todos los participantes en este conflicto.
Si se va a hablar de derechos, por la simple razón de que fueron señalados estos chicos por estar “tocándose en un centro comercial”, y ellos hacen una manifestación en contra de la “homofobia” a través de una besatón, mi pregunta es la siguiente, ¿dónde están los derechos de los niños que logran ver este tipo de actos?, ningún niño es para que esté evidenciando estos tipos de actos sexuales ni porque sea de una pareja gay o una pareja heterosexual, pues uno de los derechos fundamentales para la niñez según la ONU (Organización de las Naciones Unidas) es el derecho a la recreación y esparcimiento que se puede definir como: “todo niño al tener que gozar de la seguridad social, lo que implica desarrollarse en un ámbito seguro, también deben tener derecho a una sana recreación que a nivel psicológico le permita desarrollar aspectos sociales fundamentales para poderse convertirse en un adulto estable emocionalmente”, y este tipo de acciones en un recinto como este, el cual puede ser visitado por un sin número de familias acompañadas de sus hijos que buscan una sana recreación, no causa ningún impacto positivo en el área psicológica del menor.
La represaría tomada por parte de los agredidos no fue la más conveniente para hacer valer sus derechos y peor aún como los medios de comunicación difunden este tipo de acciones en vez de centrarse en múltiples acontecimientos que son más relevantes en la situación actual del estado colombiano, como lo es informar al pueblo de los múltiples asesinatos a los líderes sociales, la situación que aún viven los niños de la Guajira o la situación de los indígenas en Colombia; y no, armar una manifestación de este tipo no es una manera para hacerte respetar, no se le puede imponer a nadie a creer en una ideología diferente y mucho menos puedes pretender poner tu pensamiento por encima del de otra persona.
Como dice una muy buena frase: “el respeto es como el dinero, puedes pedirlo, pero es mejor ganarlo”, y esta no es la manera para exigir el respeto, siempre he sido creyente de que la manera en cómo se consigue el respeto es aprender a aceptar las múltiples formas de pensar del otro y aceptar que cada uno somos diferentes, por ende, cada quien piensa de forma única. Colombia es hora de poner atención a lo que en verdad está afectando a nuestro país, de reflexionar qué vale la pena viralizar y qué vale la pena cambiar. Reitero, no es atacar, ni mucho menos un acto homofóbico de mi parte, sino que no puedo quedarme callado con respecto a este fenómeno y tampoco tengo el propósito de que todos piensen igual a mí.
Bibliografía:
5. https://www.rcnradio.com/bogota/revelan-video-de-agresion-pareja-gay-en-el-centro-comercial-andino
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